Impacto de la degradación ambiental por turismo en la economía y fiscalidad de Montenegro

Montenegro: por qué el turismo necesita diversificación para estabilidad fiscal

Montenegro se presenta como una nación reducida, con cerca de 600 000 ciudadanos y un litoral adriático sumamente cotizado por el turismo. Previo a la crisis sanitaria, el territorio acogió a más de 1,5 millones de viajeros extranjeros durante un ciclo habitual, alcanzando el sector turístico una aportación estimada entre el 20 % y el 30 % del producto interior bruto (PIB), además de un peso fundamental en la exportación de servicios. Dicha focalización propició una expansión acelerada, capitales foráneos y puestos de trabajo, aunque simultáneamente generó una vulnerabilidad financiera y económica que demanda diversificar la actividad para asegurar la estabilidad futura.

Peligros vinculados a la dependencia del sector turístico

El predominio del sector turístico genera varios riesgos interrelacionados:

  • Volatilidad de ingresos: los ingresos fiscales vinculados a alojamientos, consumo y servicios turísticos son estacionales y vulnerables a choques (pandemias, crisis económicas, variaciones en los flujos desde mercados emisores).
  • Concentración geográfica y estacional: la mayor parte de la actividad se concentra en la franja costera y en los meses de verano, dejando interiores con bajo empleo y servicios infrautilizados fuera de temporada.
  • Presión sobre bienes públicos y patrimonio natural: congestión, degradación ambiental y sobrecarga de infraestructura que elevan costes de mantenimiento y amortización fiscal.
  • Riesgo de mercado único: dependencia de pocos mercados emisores incrementa la vulnerabilidad ante restricciones de viaje o cambios geopolíticos.
  • Efectos sobre precios locales: encarecimiento de la vivienda y servicios para residentes, lo que puede derivar en tensiones sociales y pérdida de calidad de vida.

Impacto fiscal: por qué la diversificación mejora la sostenibilidad

Un modelo económico diversificado disminuye la inestabilidad de los ingresos fiscales y optimiza la facultad estatal para programar gasto social y obra pública. Aspectos esenciales:

  • Recaudación más estable: sectores como la agricultura transformada, la industria ligera, la energía renovable y los servicios tecnificados generan ingresos menos estacionales que el turismo.
  • Ampliación de la base tributaria: promover el valor añadido exportable y la formalización económica incrementa IVA, impuestos sobre sociedades y cotizaciones, reduciendo la exposición a impuestos turísticos volátiles.
  • Capacidad contracíclica: con reservas y fondos de estabilización alimentados por excedentes en épocas altas, el Estado puede suavizar recortes durante crisis sin disparar deuda.

Áreas prioritarias para la diversificación

  • Agricultura y agroindustria de valor añadido: productos locales (aceitunas, vino, lácteos, pescado de acuicultura) orientados a exportación y gastronomía de alto valor. Ejemplo: transformar producción primaria en conservas, vinos con denominación o productos gourmet para cadenas europeas.
  • Turismo rural y de naturaleza todo el año: desarrollar productos en los parques nacionales (Durmitor, Biogradska Gora, lago Skadar) orientados a senderismo, esquí, observación de aves y salud, reduciendo estacionalidad.
  • Energías renovables: inversión en solar, eólica y pequeñas centrales hidroeléctricas con integración regional; creación de clústeres de ingeniería y mantenimiento.
  • Servicios avanzados y tecnologías de la información: incentivar empresas emergentes, centros de servicios compartidos y formación técnica para atraer empleo cualificado.
  • Salud y turismo médico: formación de hospitales y clínicas con certificación internacional para atraer pacientes durante todo el año.
  • Acuicultura y pesca sostenible: desarrollo de cadenas de valor, certificación ecológica y exportación a mercados premium.
  • Educación superior y formación técnica: potenciar universidades y centros de formación que atraigan estudiantes internacionales y retengan talento local.

Medidas fiscales y de política pública complementarias

Para que la diversificación contribuya efectivamente a la estabilidad fiscal, el diseño de políticas debe combinar incentivos, regulación y gestión presupuestaria:

  • Incentivos temporales y selectivos: créditos fiscales, subvenciones a la inversión y amortizaciones aceleradas para proyectos en energías renovables, agroindustria y tecnología.
  • Impuestos turísticos redistributivos: tasas por estancia canalizadas a un fondo de mantenimiento y conservación, no directamente al gasto corriente.
  • Fondo de estabilidad o «rainy-day fund»: reservar una fracción de los ingresos turísticos en años de bonanza para afrontar ciclos adversos sin recortes drásticos.
  • Ampliación de la base impositiva: mejorar la administración tributaria, luchar contra la evasión y considerar impuestos sobre la propiedad no residenciales para contener la especulación inmobiliaria.
  • Política de inversión pública orientada: dirigir gasto a infraestructura que soporte actividades todo el año (transporte interior, digitalización, energía) y no solo a proyectos costa-centristas.
  • Formación y reconversión laboral: programas para que trabajadores dependientes del turismo adquieran competencias en sectores emergentes, reduciendo fricciones de mercado laboral.

Lecciones de casos comparables

  • Portugal: fusionó la campaña turística con estímulos para exportadores y fuentes renovables, impulsó la producción de alto valor (como caldos y textil selecto) y reforzó su estabilidad tributaria a través del rigor presupuestario.
  • Estonia: nación de dimensiones reducidas que apostó por la digitalización y las tecnologías informáticas, logrando así empleo técnico y entradas fiscales constantes.
  • Costa Rica: amplió su abanico económico más allá del ocio, atrayendo capital verde, tecnologías ecológicas y centros de servicios corporativos, preservando su identidad ambiental pero reduciendo la dependencia estacional.
  • Noruega (referente de gestión de renta): transformar los ingresos petroleros en un fondo soberano para asegurar la hacienda pública, un esquema que conceptualmente puede aplicarse al turismo, aunque salvando las distancias de magnitud.

Hoja de ruta práctica: prioridades por horizonte

  • Corto plazo (1–2 años): crear un fondo de estabilización, instaurar tasas por pernoctación enfocadas en la conservación, poner en marcha programas de reciclaje profesional y fomentar los destinos durante los meses de menor afluencia.
  • Medio plazo (3–5 años): respaldar tanto la acuicultura como la agroindustria mediante redes logísticas y sellos de calidad, captar capital para energías limpias y fomentar centros de servicios tecnológicos.
  • Largo plazo (5–10 años): renovar el modelo económico otorgando mayor protagonismo a las ventas al exterior ajenas al turismo, afianzar la educación superior conectada con áreas clave y garantizar un sistema de bienestar menos vulnerable a las fluctuaciones del sector turístico.

Métricas de éxito y seguimiento

Medir el avance requiere indicadores claros:

  • Participación del turismo en el PIB y su volatilidad interanual.
  • Porcentaje de exportaciones no turísticas sobre el total de bienes y servicios.
  • Empleo rural e interior fuera de la temporada alta.
  • Ingresos fiscales estacionales versus no estacionales.
  • Reservas del fondo de estabilización como porcentaje del gasto público anual.

Desafíos y precauciones

La diversificación carece de automaticidad y gratuidad. Entre los obstáculos y peligros figuran la oposición política frente a las reformas tributarias, el requerimiento de talento humano, el lapso necesario para que los sectores emergentes produzcan ganancias sustanciales y la precaución de no deteriorar el valor ecológico que vuelve atractivo al territorio. Resulta indispensable que las estrategias mantengan coherencia, articulación y revisiones constantes para calibrar los estímulos y prevenir anomalías.

La experiencia indica que un enfoque equilibrado —que proteja la marca turística de Montenegro y al mismo tiempo impulse áreas generadoras de ingresos sostenidos a lo largo de todo el año— fortalece la estabilidad fiscal. Una diversificación estructurada de manera óptima disminuye la vulnerabilidad ante las fluctuaciones internacionales y, además, optimiza el equilibrio regional, la protección ecológica y las oportunidades laborales especializadas, convirtiendo el auge vacacional en un desarrollo integrador y persistente.

Por: Lucía Benítez

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