Soboce niega venta de combustible a terceros y defiende su rol en la cadena de producción

https://eldeber.com.bo/sites/default/efsfiles/styles/amp_1200x675_16_9/public/2024-09/hidrocarburos-_643879720_1140x520.jpg

La empresa Sociedad Boliviana de Cemento (Soboce) rechazó de manera contundente las acusaciones que la implicaban en la reventa de combustible importado a otras entidades. En una reciente declaración, la entidad afirmó que el diésel que importa se emplea únicamente para sostener su proceso de producción y descartó cualquier transferencia a compañías asociadas o contratistas secundarios.

El pronunciamiento se produce tras las declaraciones de representantes del transporte pesado, quienes acusaron a la cementera de comercializar combustible a precios por debajo del mercado informal, lo que generó malestar en sectores que enfrentan dificultades para acceder al diésel subsidiado. Según los denunciantes, la empresa habría ofrecido el litro de diésel a aproximadamente 4,50 bolivianos, mientras que en zonas con escasez el valor puede superar los 15 o incluso 20 bolivianos por litro.

Desde Soboce, estas versiones fueron catalogadas como «declaraciones infundadas e irresponsables» y se subrayó que todo el combustible importado se emplea exclusivamente en sus instalaciones industriales: fábricas de cemento, canteras y equipos de maquinaria. La compañía también remarcó que el marco legal actual autoriza la importación privada de hidrocarburos, siempre y cuando su uso se restringa a propósitos propios y no comerciales.

La táctica de importación adoptada por Soboce es una respuesta a las continuas complicaciones en el suministro de combustibles que se han presentado en el país desde hace varios meses. La empresa indicó que esta acción tiene como objetivo asegurar la continuidad de sus operaciones, prevenir interrupciones en la producción y salvaguardar los miles de empleos que dependen directa e indirectamente de su actividad.

Además, se resaltó que la compra internacional de diésel ha sido fundamental para garantizar el transporte de cemento y concreto, componentes cruciales para el sector de la construcción y el progreso de la infraestructura. Si no se hubiera implementado esta acción, advirtió la compañía, habrían resultado perjudicadas tanto las obras públicas y privadas como muchos proyectos de urbanización y carreteras.

En respuesta a las acusaciones del sector del transporte pesado, Soboce instó a los responsables a presentar pruebas fehacientes de sus denuncias o, en su defecto, a retractarse públicamente. La empresa recordó que toda la importación de diésel que realiza está debidamente registrada y fiscalizada por las autoridades competentes, entre ellas la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), que regula y monitorea este tipo de operaciones.

El conflicto se desarrolla en un contexto más amplio de escasez de combustibles y crecientes tensiones entre sectores privados y el Estado. Mientras el Gobierno ha buscado flexibilizar la normativa para permitir la participación de privados en la importación de hidrocarburos, distintas organizaciones sociales han expresado preocupación por los riesgos de especulación y de inequidad en el acceso.

Soboce argumentó que su decisión de importar carburantes no representa una práctica especulativa ni una ventaja indebida, sino una respuesta técnica a una coyuntura crítica. Además, aseguró que mantiene su compromiso con la producción nacional y el desarrollo económico, y que continuará colaborando con las autoridades para demostrar la transparencia de sus operaciones.

Por otro lado, los líderes del sector del transporte de carga subrayaron la importancia de implementar normas más rigurosas para prevenir posibles desviaciones o abusos. Advirtieron que, en caso de no aplicarse acciones, podría desarrollarse un mercado alternativo para el combustible importado, lo que tendría un impacto adverso en los transportistas menores.

La situación ha generado llamados a una mayor fiscalización y transparencia en la importación de hidrocarburos, así como en la distribución y uso final de estos recursos. Tanto desde el ámbito empresarial como desde el sindical se espera que las autoridades actúen con celeridad para esclarecer los hechos y establecer parámetros claros que impidan nuevos conflictos.

Mientras tanto, Soboce reafirma su compromiso de continuar funcionando dentro del contexto legal y asegura que su participación es crucial para la sustentabilidad de la cadena productiva de la construcción. La discusión sobre el acceso al combustible y la participación del sector privado en su distribución promete seguir siendo un tema importante en la agenda económica del país.

Por: María José Londoño

Entradas relacionadas